Verifactu 2027: qué cambia en la facturación de tu clínica (y cómo llegar a tiempo)
En recepción se dan cuenta de que han escrito mal el apellido de un paciente en una factura. Abren la factura, corrigen el nombre y la vuelven a guardar. Diez segundos y problema resuelto. Con la llegada de Verifactu 2027, ese gesto tan habitual deja de estar permitido: una factura emitida ya no se toca. La nueva normativa no obliga a los fisioterapeutas a facturar de otra manera, sino a hacerlo con un programa que garantice que nada se modifica después. Y eso cambia más cosas en el día a día de una clínica de lo que parece.
1. Te afecta aunque tus sesiones estén exentas de IVA
Es la duda más repetida entre fisioterapeutas, y la respuesta es que sí. Verifactu se aplica a quien emite facturas con un programa informático, ya sea un software de gestión, uno de facturación o una hoja de cálculo que genere libros registro. La exención de IVA de la asistencia sanitaria no quita la obligación de facturar, así que tampoco te saca de Verifactu.
Solo se quedan fuera quienes facturan exclusivamente a mano, quienes usan Word o Excel solo para escribir e imprimir la factura, los que están en el SII y quienes tienen el domicilio fiscal en el País Vasco o Navarra, que tienen sus propios sistemas.
2. Tu fecha depende de cómo está constituida tu clínica
Si tu clínica es una sociedad (SL, SA…) y tributa en el Impuesto sobre Sociedades, la obligación empieza el 1 de enero de 2027. Si eres autónomo, o tu clínica es una comunidad de bienes o una sociedad civil sin personalidad jurídica, empieza el 1 de julio de 2027. Son las fechas que fijó el Real Decreto-ley 15/2025 tras el último aplazamiento.
Parecen lejanas, pero cambiar de sistema de facturación con la agenda llena no se hace en una tarde. Lo sensato es tenerlo resuelto unos meses antes y aprovechar ese margen para probarlo.
3. Una factura emitida ya no se corrige, se rectifica
Es el cambio que más se nota en recepción. El programa tiene que generar facturas que no se puedan modificar ni borrar, encadenadas unas con otras y con un código QR que cualquiera puede escanear para comprobarlas en la web de Hacienda. Si hay un error, la solución es emitir una factura rectificativa, no abrir la original y cambiarla.
Por eso conviene revisar los datos antes de emitir, y ahí los borradores son tus aliados: muchos programas te dejan preparar la factura, repasarla y solo entonces convertirla en definitiva.
4. Elige modalidad: Verifactu o No Verifactu
La norma permite cumplir de dos maneras. En modo Verifactu, cada factura se envía automáticamente a Hacienda en el momento de emitirla y te olvidas de custodiar registros. En modo No Verifactu, las facturas no se envían, pero el programa guarda registros firmados e inalterables que tienes que conservar y entregar si Hacienda te los pide.
Las dos opciones son legales y en las dos la factura lleva QR. Ten en cuenta que, si eliges Verifactu, tienes que mantenerlo durante todo el año natural. Es una decisión que merece cinco minutos con tu asesor.
5. Lo que se sanciona es la herramienta, no solo el error
Usar un programa de facturación que no cumple el reglamento puede suponer una multa de 50.000 € por cada ejercicio, y los fabricantes de software se exponen a sanciones de hasta 150.000 €. Es decir, no basta con hacer bien las facturas: lo que mira Hacienda es si el sistema con el que las haces está adaptado.
Comprobarlo es sencillo: pide a tu proveedor su declaración responsable de cumplimiento. Si te responde algo vago o del tipo «ya lo miraremos», plantéate el cambio con tiempo.
6. Prepara al equipo, no solo el programa
La mayoría de los problemas no vendrán del software, sino de costumbres que nadie ha revisado: facturas hechas «aparte» en Word, números reutilizados, datos provisionales que se iban a corregir luego. Antes de tu fecha, ordena tus series de facturación, cierra las que no uses y explica a quien factura en tu clínica que una factura emitida ya no se toca.
Unas semanas de prueba con el sistema nuevo, emitiendo facturas reales y comprobando que el QR se lee con el móvil, valen más que cualquier manual.
Una regla que cabe en una frase
Si la factura ya está emitida, no se toca: se rectifica. Con esa idea clara en todo el equipo y un programa adaptado (Tufisio ya lo está, tanto en modo Verifactu como No Verifactu), llegarás a 2027 sin sustos.




